La ciudad de Campeche, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, destaca por ser una de las pocas ciudades amuralladas de América que mantiene casi intacto su centro histórico colonial. Sus calles empedradas, baluartes y murallas cuentan historias de piratas y batallas navales que transportan al visitante a la época colonial.
El corazón de Campeche cautiva con sus callejuelas empedradas y edificios coloniales pintados en tonos pastel que crean un ambiente pintoresco. La calle 59, una de las principales arterias del centro, alberga restaurantes, cafeterías y tiendas de artesanía, perfectas para pasear por la noche. La Plaza Mayor, con su característico quiosco de música y la majestuosa Catedral de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, es el punto de encuentro por excelencia.
Los baluartes y murallas que rodean el centro histórico son el testimonio más importante de la arquitectura militar del siglo XVII en el Nuevo Mundo. Siete baluartes han sido restaurados y convertidos en museos, destacando:
Los alrededores de Campeche cuentan con importantes yacimientos arqueológicos:
La cocina de Campeche fusiona sabores mayas, españoles y caribeños. Platos imprescindibles:
El moderno malecón de Campeche se extiende por 7 kilómetros a lo largo del Golfo de México, ideal para realizar actividades recreativas, contemplar atardeceres o disfrutar de la brisa marina en alguno de sus restaurantes de mariscos.
De noviembre a febrero, cuando el tiempo es más suave y hay menos probabilidades de lluvia. Durante estas fechas, las temperaturas oscilan entre 18°C y 28°C, perfectas para explorar la ciudad a pie.