Tierra de herencia maya y encanto colonial

Yucatán, situado en el sureste de México, es una cautivadora mezcla de antigua civilización maya, herencia colonial y maravillas naturales. El estado ofrece una auténtica experiencia mexicana con su rico tapiz cultural y su cálida hospitalidad.

MÉRIDA: LA CIUDAD BLANCA

La capital, Mérida, conocida como «La Ciudad Blanca» por sus calles limpias y sus edificios de piedra caliza blanca, es uno de los centros urbanos más seguros y con mayor riqueza cultural de México. Su centro histórico presenta una impresionante arquitectura colonial, como la Catedral de San Ildefonso (la más antigua de América) y el Paseo de Montejo, un bulevar repleto de mansiones de inspiración francesa.

TESOROS ARQUEOLÓGICOS

Yucatán alberga algunos de los yacimientos arqueológicos mayas más significativos:

  • Chichén Itzá: Una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo, con la emblemática pirámide de El Castillo y el juego de pelota más grande de Mesoamérica.
  • Uxmal: Conocida por su arquitectura redondeada y la impresionante Pirámide del Mago.
  • Dzibilchaltún: Famosa por su Templo de las Siete Muñecas y el cenote del lugar.

MARAVILLAS NATURALES

  • Cenotes: Sagrados sumideros naturales de aguas cristalinas perfectos para nadar y bucear.
  • Lagunas de Sal Rosa de Las Coloradas: Impresionantes lagos de color rosa creados por microorganismos y una alta concentración de sal.
  • Reserva de la Biosfera de Celestún: Hogar de miles de flamencos rosas y fauna diversa

GastronomÍA

La cocina yucateca está considerada una de las mejores tradiciones culinarias de México, con platos característicos:

  • Cochinita pibil (cerdo asado a fuego lento y marinado en achiote).
  • Sopa de lima (sopa de lima con pavo).
  • Papadzules (tortillas de maíz rellenas de huevos duros en salsa de semillas de calabaza).

MEJOR ÉPOCA PARA VISITAR

Los meses de noviembre a marzo ofrecen temperaturas agradables (22-28°C) con menos humedad, por lo que son ideales para explorar este extraordinario destino.

DESCUBRE, EXPLORA Y VIVE LA ODISEA.